Mi pasión por el mar se inició gracias a la vena exploradora de mi padre y al soporte de mi madre.

Desde mis 12 años de edad, mi papá nos inculcó a mis hermanos y a mí, el respeto por el mar a través de la vela deportiva.

Inicialmente un 470 nos sirvió a los tres para aprender a navegar y evitar nuestras primeras caídas.

Nuestro primer intento fue realizado en el Dique de Guataparo en el año 1.982
Mantuvimos esa fabuloso Embalse como sitio de aprendizaje hasta que mejoramos nuestras habilidades y pudimos salir al mar.

La foto fue tomada por mi hermano Santiago desde el agua en 1.984 mientras que mi papá timoneaba y yo proeleaba en el trapecio de nuestra embarcación.

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